Nunca fue tan difícil escribir las letras del fin. Marzo vino gritando con el viento el cambio repentino, vorágine, y aun estando conscientes de que se avecinaba, vivirlo es implacable. Atestiguará querido lector, que Arcano como las cosas buenas y efímeras de la vida, también se acaba. Sin embargo tenemos la firme convicción que reencarnará en el recuerdo fiel, sincero de cada uno de los que sembramos un lazo a la idea, a las letras, a cada página, cada línea que guardó con recelo el nombre de lo indefinible. Aquí se quedará, para cuando queramos volver. Como un monumento a lo utópico, a nuestro amor platónico. Intacto, como debe de ser.

 

   Nos toca crecer y con ello viene la metamorfosis, esa, que todo lo que aspira a ser bueno tiene que sufrir.

 

   Mientras, disfrute de lo último de la botella, la parte con más sabor a nostalgia. Abra los sentidos a la música que nos acompañará y conducirá al final de esta vereda; de la inconformidad y cómo nos duele el mundo; del amor; de los sueños, las flores y las granadas; el placer indefinible del sexo; de Dios; de los viajes. Y vuelva por estas páginas, siempre lo esperamos.

 

   “ARCANO fue una oportunidad para discutir de aquello que el conjunto social mucho tiempo ha querido suprimir de mí. Por ello sólo puedo agradecer.”

ARCANO de Marzo